Venus Williams tampoco pudo con Kasatkina, primera finalista de Indian Wells

17-Mar-2018 12:38 am Recorrido WTA Redacción

(Foto: @BNPPARIBASOPEN)

 

Por: Pedro Reparaz | AFP

La promesa rusa Daria Kasatkina, quien ya había dejado por el camino a la número 2 del mundo, la danesa Caroline Wozniacki, dio la enésima sorpresa en Indian Wells al batir en semifinales a Venus Williams.

Kasatkina, vigésima cabeza de serie, había eliminado también a la alemana Angelique Kerber (N.10), exnúmero 1 del mundo, y a la estadounidense Sloane Stephens (N.13).

Y este viernes pudo también con Venus (N.8), quien a sus 37 años no pudo con el empuje de su rival, 17 años menor, y cayó por 4-6, 6-4, 7-5 en el mejor partido del torneo tras dos horas y 48 minutos de juego.

El domingo Kasatkina se medirá a la ganadora del encuentro entre la rumana Simona Halep (N.1) y la otra sorpresa del campeonato, la japonesa Naomi Osaka.

La rusa dejó claro desde el comienzo que iba a vender muy cara la derrota. Y en el primer juego, con naturalidad, le rompió el servicio a Venus. Williams se lo pagó con la misma moneda. 1-1, dos rupturas y todo igual. La rusa hizo lo propio, de nuevo, y se puso luego 3-1 a favor.

Pero la estadounidense le explicó cómo funcionaban las cosas con un parcial de 5-1 a continuación para acabar adjudicándose el primer set por 6-4.

En la pista central de Indian Wells, con el frío del desierto como invitado de excepción, la rusa demostró que es mucho más madura de lo que indica su edad.

No se vino abajo en ningún momento y se reafirmó inmediatamente después quebrándole de nuevo el saque a su contrincante. "Hay partido", parecía decir a los miles de presentes en las gradas.

Así hasta el sexto, con "break" para Venus y "contrabreak" para Kasatkina, quien se plantó en el octavo con una misión: dar un golpe sobre la mesa. Y lo logró, a pesar de que le costó una eternidad y tuvo que salvar varias bolas de ruptura de su rival.

Venus, exhausta, veía impotente cómo la rusa la zarandeaba constantemente por la pista, con largos intercambios de golpes y la búsqueda continua de su revés.

La norteamericana, con los brazos en jarra, buscaba el aire que le faltaba mientras la europea corría de un lado a otro en busca de más. Una se alimentaba de oxígeno, la otra de adrenalina.

El tercer set fue otra batalla encarnizada entre el presente y pasado del tenis contra el futuro de este deporte.

Y ganó el futuro, después de mucho sudar y de mucho luchar. Porque Venus era como esos púgiles capaces de destrozar a su oponente de un solo golpe pero la rusa se movió como una mariposa y picó como una abeja.

Williams acabó noqueada tras casi tres horas mientras Kasatkina podrá demostrar el domingo que el futuro ya está aquí.